domingo, 22 de noviembre de 2009

llamadme ismael




Llamadme Ismael. Hace unos años -no importa cuánto hace exactamente-, teniendo poco o ningún dinero en el bolsillo, y nada en particular que me interesara en tierra, pensé que me iría a navegar un poco por ahí, para ver la parte acuática del mundo. Es un modo que tengo de echar fuera la melancolía y arreglar la circulación. Cada vez que me sorprendo poniendo una boca triste; cada vez que en mi alma hay un nuevo noviembre húmedo y lloviznoso; cada vez que me encuentro parándome sin querer ante las tiendas de ataúdes; y, especialmente, cada vez que la hipocondria me domina de tal modo que hace falta un recio principio moral para impedirme salir a la calle con toda deliberación a derribar metódicamente el sombrero a los transeúntes, entonces, entiendo que es más que hora de hacerme a la mar tan pronto como pueda. Es mi sustituto de la pistola y la bala. Catón se arroja sobre su espada, haciendo aspavientos filosóficos; yo me embarco pacíficamente. No hay en ello nada sorprendente. Si bien lo miran, no hay nadie que no experimente, en alguna ocasión u otra, y en más o menos grado, sentimientos análogos a los míos respecto del océano.

sábado, 21 de noviembre de 2009

tachenko era un pívot ucraniano

hola!!!

Tachenko era un pívot soviético de los años ochenta. Era un tipo muy alto con mostacho, no sé lo que medía pero era muy alto, tan alto que en el cole, cuando un niño era alto, le llamábamos Tachenko por ese motivo. Si era una niña, se le decía Semenova, que era un baloncenista rusa también muy alta.
Bueno, Muchachada Nui tiene un celebreties sobre el tema, así que no hace falta decir nada más.....

miércoles, 23 de septiembre de 2009

investigadores por barcelona que van al marsella y tal vez incluso al glaciar y al karma


Estábamos en el café y de golpe nos presentaron a uno de esos chicos que vienen a España a investigar cosas, para hacer tesis doctorales como la de la protagonista de Vicky Cristina Barcelona. No llevaba moleskine porque él era un individuo ya ultra-moderno, tanto que no podía asimilar que la moleskine es muy cómoda para anotar todo el trabajo de campo de los locales. Pero bien podría parecer un personaje de una peli del cineasta Hemingway, curtido en la vida de las culturas más dispares y distantes de la fría sociedad occidental.
Y como el cafè ideal para la conversa era ruidoso a matar, no nos enteramos bien qué significaba el concepto de "TCI", hasta que él nos lo explicó.
-Amigos, el TCI es el "tiempo de conversación incómoda", y no es más que el tiempo que toda persona puede estar o permanecer hasta cerrar la misma conversación, hacer una broma o directamente declarar que quiere dejar de hablar. Y entonces nos comentó que en territorio donde estaba investigando (nuestra sociedad) el TCI de temas sobre injusticas sociales estructurales era muy bajo. ´
Después se marchó y nos extrañó que no nos utilizara más para sus investigaciones. Y pensamos que bien era un antropòlogo de pacotilla o bien éramos unos informantes un pelo ingenuos.

sábado, 22 de agosto de 2009

moraleja


Un chico camina por una calle y cae en un hoyo. Las paredes son demasiado empinadas como para salir. Un médico pasa por allí y el chico le grita, "¡Eh, tú! ¿Puedes ayudarme?". El médico le extiende una receta, se la tira al hoyo y se va. Entonces pasa un sacerdote y el chico le grita, "Padre, me he caído a este hoyo, ¿puede ayudarme a salir?". El sacerdote le escribe una oración en un papel, se lo lanza al hoyo y se va. Más tarde pasa un amigo. "Eh, Joe, soy yo, ¿puedes ayudarme a salir?". El amigo saltó al hoyo y nuestro chico le contestó, "¿Eres estúpido o qué? Ahora estamos atrapados los dos aquí abajo". El amigo le dijo, "Sí, pero ya he estado aquí abajo antes y conozco la forma de salir."

miércoles, 19 de agosto de 2009

fiebre en las gradas


Una recomendación para todos los fans del fútbol y de las futuribles consequencias literarias que pueden tener. Este libro está escrito por el autor inglés de "alta fidelidad", hincha acérrimo del Arsenal de Londres. Está muy bien y no está mal leérselo. Sobre todo si te mola el fútbol.
Si no te lo lees tampoco pasa nada. El mundo girará igual.

martes, 11 de agosto de 2009

ahora en las playas siempre izan la bandera amarilla por si acaso...


La confianza da asco, la falta de confianza también, y el verano siempre se presta a que todo salga a la luz. Ahora, en las playas litorales siempre te encuentras la bandera amarilla, y eso hace que tu baño sea a la vez más incívico y más endorfínico. Porque si la administración dice que es peligroso bañarse, debe creerse la recomendación, aunque la bandera amarilla pudiera ser, tal vez, sólo un recurso perezoso del jefe de playa para tener una mañana tranquila lejos de vigilantes de la playa estresados y lejos de reclamaciones de responsabilidad...
Pero en las playas hay muchas más cosas que las olas y las banderas amarillas. Hay vendedores de coco divertidos y chiringuitos, y la gente se lleva el agua para beber. Y puedes demostrar la confianza otorgada a otra persona mediante una compleja conversación que llevará a fijar mucho más tus ideales. Y demostrar que la confianza da asco sólo si te la dan para comer, pero no si la das tú.